Caminantes...

Desde lo mas profundo de la mente, ellas se escapan porque tienen vida propia, las palabras que caminan son las que se alojan en el tintero de la imaginación esperando impacientes el papel de la realidad.....

miércoles, 11 de julio de 2007

CIRCULO VICIOSO


unas burbujas en el té,
revuelto por una cuchara,
movida por una mano,
movida por una muñeca,
seguida de un brazo
pegado a un hombro de una persona,
en una silla frente a una mesa,
sobre el piso de una habitación
de un apartamento,
de un edificio
en la esquina de una calle
con un semáforo
que está en verde,
por lo que avanza un auto rojo
conducido por una persona,
con los ojos en el camino
que va al centro
de una ciudad con casas
de techos de colores,
por donde pasa un gato
que entra en una ventana
de un apartamento
de una persona
sobre una silla
frente a una mesa
con una taza de té
revuelta por una cuchara........
autora:
Francisca del Sol (ese es mi nombre de escritora)
derechos reservados

viernes, 20 de abril de 2007

MAS VALE TARDE QUE NUNCA


por fin pude recuperar mi blogg...es que se me había olvidado mi nombre de usuario...n_nU

bueno les dejo un cuento que leí por ahí....
es muy lindo y deja una linda enseñanza
a la foto se titula mi mundo(me falto poner a jusam)
LA TRISTEZA Y LA FURIA

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.
Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.